El Hierro registró ayer viernes, 6 de noviembre, la llegada de un total de diez cayucos con 1.090 personas a bordo, según los balances publicados sobre las operaciones de Salvamento Marítimo. Las llegadas continuaron durante la pasada medianoche, con otra embarcación que transportaba a 205 personas, mientras que durante la mañana de este sábado, 7 de noviembre, se han localizado otros dos cayucos en aguas próximas a la isla.
Durante la madrugada y la mañana del viernes llegaron al puerto de La Restinga siete embarcaciones con 854 ocupantes. Las operaciones continuaron por la tarde con otros dos cayucos, uno con 40 personas, desembarcadas sobre las 15:30 horas por la Salvamar Merkalina, y otro con 109 ocupantes, que llegó alrededor de las 16:00 horas acompañado por la Salvamar Navia.
Posteriormente, sobre las 20:00 horas, se registró la llegada de una décima embarcación con 87 personas a bordo, elevando el balance de la jornada del viernes a diez cayucos con un total de 1.090 ocupantes.
Durante la pasada medianoche, la Salvamar Navia acompañó hasta el puerto de La Restinga a otra embarcación con 205 personas a bordo, localizada a unas 12 millas náuticas de la costa herreña.
Por otra parte, durante la mañana de este sábado, Salvamento Marítimo ha localizado otros dos cayucos a unas 11 millas náuticas, aproximadamente 20 kilómetros, al sur de La Restinga.
La Guardamar Urania de Salvamento Marítimo y la patrullera Río Guadiato de la Guardia Civil se han desplazado hasta la zona para acompañar a ambas embarcaciones, en una operación coordinada desde el Centro de Salvamento Marítimo de Tenerife.
Está previsto que los ocupantes sean desembarcados en el puerto de La Estaca, debido a las características de las unidades que participan en el operativo. Por el momento, no se ha confirmado el número de personas que viajan en estas dos últimas embarcaciones.
Las llegadas se producen en un contexto de incremento de la actividad migratoria en El Hierro durante los primeros días de noviembre, que ha llevado al Cabildo insular a declarar la situación de emergencia social ante la presión sobre los recursos asistenciales y de acogida.