El Cabildo de El Hierro ha declarado este viernes, 6 de noviembre, la emergencia social ante el aumento de las llegadas de personas migrantes y la presión sobre los dispositivos de atención en la isla. El presidente insular, Alpidio Armas, ha formalizado la declaración mediante un decreto en el que pide la colaboración del Gobierno de Canarias y del Estado.
Según el balance del Cabildo, más de 8.000 personas llegaron a El Hierro entre el 2 de octubre y el 6 de noviembre. En los últimos cinco días de ese periodo se registraron más de 3.000 llegadas a bordo de una treintena de cayucos.
“Estamos trabajando en dar una respuesta a esta situación, pero solos no podemos gestionarlo, necesitamos más recursos y coordinación de las administraciones”, señaló Armas.
El decreto solicita más personal y turnos de relevo que permitan el descanso de los equipos que intervienen en el dispositivo, entre ellos Salvamento Marítimo, el Servicio Canario de la Salud, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, Cruz Roja y otras organizaciones que prestan asistencia. También plantea establecer protocolos para coordinar el traslado de personas migrantes a otras islas con mayor capacidad de acogida y reforzar las instalaciones de primera atención de El Hierro.
La corporación insular pide que las medidas tengan en cuenta a los vecinos de La Restinga y a quienes trabajan en el entorno del puerto, entre ellos comerciantes, profesionales de la pesca y empresas de buceo. El objetivo es compatibilizar la atención humanitaria con la actividad habitual de la localidad.
El Cabildo advierte de dificultades de coordinación y de la necesidad de agilizar los protocolos ante nuevas llegadas. La institución señala que ya ha realizado actuaciones para mantener las condiciones de salubridad en la zona de desembarco y disponer de centros provisionales de primera acogida que alivien la presión sobre el Centro de Acogida Temporal de Extranjeros (CATE) de San Andrés.