El presidente del Cabildo de El Hierro, Alpidio Armas, pidió este viernes, 6 de noviembre, la colaboración del resto de las islas canarias para acoger a personas migrantes ante el aumento de las llegadas de cayucos. En declaraciones desde el muelle de La Restinga, Armas afirmó que había más de 2.000 personas migrantes en la isla y que la institución insular trabajaba con el Gobierno central para habilitar más espacios de alojamiento.
Armas reconoció la paciencia de los vecinos de La Restinga y dijo entender su malestar y la sensación de impotencia que le habían trasladado. El presidente sostuvo que el despliegue de patrulleras frente a la isla no impediría las llegadas y señaló que las embarcaciones siguen una ruta atlántica que les permite eludir controles y sitúa a El Hierro como punto de llegada. También se refirió a las gestiones diplomáticas del Gobierno central en Senegal para tratar de reducir las salidas.
El presidente explicó que varios cientos de personas pasaron la noche del jueves en una nave de El Majano para evitar que durmieran a la intemperie. Armas reconoció que el espacio no reunía las condiciones adecuadas y señaló que el Cabildo estudia instalar carpas o habilitar otras naves en la misma zona. También recordó que la institución ha puesto a disposición los terrenos del centro de atención temporal y el polideportivo de San Andrés.
Armas indicó que el Gobierno central trabajaba en la puesta en marcha del Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de Granadilla, en Tenerife, con capacidad para más de un millar de personas. Según explicó, el ministro le había trasladado que el recinto podría estar operativo entre el viernes y el sábado. El presidente insular señaló que su apertura aliviaría la presión sobre El Hierro y apuntó que, si se mantiene el ritmo de llegadas, harían falta más recursos.
Armas afirmó que el Cabildo carece de competencias en inmigración y que colabora con los gobiernos de España y Canarias aportando instalaciones y atendiendo sus peticiones. También pidió a los presidentes de los demás cabildos que colaboren cuando una isla agote su capacidad para acoger a más personas.
"Aunque los cabildos no tengan competencias en inmigración, sí tienen competencias en solidaridad", afirmó.