Las obras para regularizar y adaptar el sistema de telegestión de la red de abastecimiento de agua en alta de El Hierro fueron recibidas favorablemente el pasado 28 de octubre. Los trabajos incluyeron la instalación de equipos de supervisión remota y automatización en los depósitos y las estaciones de bombeo, conectados a un puesto central de control.
El Gobierno de Canarias promovió el proyecto a través de la Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas. Tragsa ejecutó las obras y Gestur Canarias asumió la dirección facultativa. El presupuesto de adjudicación ascendió a 2.150.204,06 euros, de los que 1.955.700 euros se financiaron con fondos europeos Next Generation y 194.504,06 euros con fondos autonómicos.
El consejero delegado de Gestur Canarias, Agoney Piñero, afirmó que "esta actuación aporta herramientas para gestionar mejor un recurso esencial en El Hierro, detectar incidencias con mayor rapidez y reforzar la seguridad del abastecimiento". Añadió que "disponer de información sobre el estado de los depósitos y el funcionamiento de los bombeos facilita una respuesta más ágil y una gestión más eficiente del agua".
Piñero también señaló que el equipo técnico de la empresa pública se encargó de la dirección facultativa de los trabajos de modernización de las infraestructuras hidráulicas de la isla.
La actuación incluyó la instalación de estaciones remotas con comunicaciones WiMAX y autómatas programables, así como caudalímetros electromagnéticos y ultrasónicos, sondas y boyas de nivel, sensores de presión y válvulas motorizadas. También se incorporaron dispositivos para analizar el funcionamiento de las bombas, sistemas de videovigilancia y un programa SCADA para supervisar y controlar las instalaciones desde el puesto central.
El sistema permite consultar en tiempo real los niveles de almacenamiento, los caudales y las presiones. Estos datos ayudan a los equipos técnicos a detectar posibles fugas o anomalías y a decidir cuándo intervenir.
La automatización permite programar los bombeos, controlar las sobrepresiones y reducir los desplazamientos necesarios para comprobar el estado de los equipos. Entre los objetivos de estas medidas figuran ajustar el consumo energético y reducir los costes de operación de la red de abastecimiento en alta.
El proyecto también busca reducir las pérdidas de agua, facilitar su distribución y reforzar la capacidad de respuesta ante periodos de sequía o aumentos de la demanda. La actualización de los sistemas de control incorpora, además, herramientas para el mantenimiento y la seguridad de las instalaciones.