"Vale la pena seguir ayudando": el mensaje de Darwin Rivas, sacerdote de El Hierro, al Papa León XIV

El sacerdote de El Pinar trasladó al Pontífice la realidad migratoria de El Hierro y destacó la labor de quienes trabajan en la acogida de personas migrantes

El sacerdote Darwin Rivas, párroco del municipio de El Pinar, llevó este viernes, 12 de junio, hasta el Papa León XIV el testimonio de la realidad migratoria que vive la isla de El Hierro durante el encuentro celebrado en la Plaza del Cristo de La Laguna, en Tenerife. El acto formó parte de la agenda oficial de la visita del Pontífice a Canarias, marcada especialmente por la atención al fenómeno migratorio.

Rivas, sacerdote venezolano afincado en la Diócesis Nivariense desde hace siete años, intervino ante el Santo Padre para compartir su experiencia personal como migrante y el trabajo desarrollado desde las parroquias herreñas en la acogida de las personas llegadas a través de la ruta migratoria canaria.

“En todo este tiempo he experimentado en primera persona los cuatro verbos con los que el Papa Francisco resumía la acción con los emigrantes: acoger, proteger, promover e integrar”, expresó Darwin durante su intervención.

El sacerdote recordó que ejerce su ministerio en las parroquias de San José de Isora, San Andrés, San Antonio de El Pinar y San Juan de La Restinga, localidad que se ha convertido en uno de los principales puntos de llegada de embarcaciones migrantes a Canarias.

Durante su discurso, recordó cómo en 2021, en pleno incremento de llegadas a la isla, los sacerdotes de El Hierro se preguntaron qué podían hacer para ayudar a las personas que arribaban a sus costas. A partir de ese momento, y con el respaldo de la Diócesis, comenzaron a colaborar junto a diferentes entidades y colectivos sociales en las labores de acogida.

El párroco de El Hierro Darwin Rivas durante su discurso frente al Papa León XIV en La Laguna. (RTVC)

Rivas quiso reconocer especialmente la implicación de organizaciones y profesionales que han estado en primera línea de la respuesta humanitaria, mencionando expresamente a la asociación Corazón Naranja, la Policía Nacional, el personal sanitario y al Ayuntamiento de El Pinar.

“Ha sido una experiencia dura, pero enriquecedora. Soy testigo de la entrega y la generosidad de estas personas, lo que me lleva a proclamar que vale la pena seguir ayudando, que es necesario seguir sumando voluntades y corazones”, afirmó.

El sacerdote también recordó los momentos más difíciles vividos durante estos años de emergencia migratoria en una isla de pequeñas dimensiones como El Hierro.

“Ha habido momentos muy complicados por la cantidad de migrantes que llegaban a una isla tan pequeña. Hubo días y noches en que quise quedarme en la comodidad de mi casa, pero pensaba: ¿qué haría nuestro Señor? Y renovaba el servicio”, relató.

En su intervención, destacó que, pese al sufrimiento y las dificultades, siempre encontraba “algún motivo de esperanza, alguna sonrisa o algún rostro agradecido” que justificaba el esfuerzo realizado por tantas personas anónimas.

La presencia de Darwin Rivas permitió que la realidad migratoria de El Hierro tuviera voz propia ante el Papa León XIV, cuya visita a Canarias ha estado centrada en la defensa de la dignidad de las personas migrantes y en el reconocimiento a quienes trabajan en su acogida e integración. El Pontífice ha reiterado mensajes de solidaridad y humanidad hacia quienes se ven obligados a abandonar sus países en busca de una vida mejor.

Antes de finalizar su intervención, el sacerdote agradeció al Santo Padre su presencia en Canarias y el impulso que supone para quienes continúan trabajando sobre el terreno. “Gracias, Santo Padre, por estar aquí con nosotros y por impulsarnos a seguir”, concluyó.

Destacado

Lo más leído

Publicidad