El Parlamento de Canarias cuenta desde este miércoles, 16 de septiembre, con una representación de las ocho islas del Archipiélago en su entrada principal, tras la incorporación de una escultura dedicada a La Graciosa. La pieza, realizada por el artista lanzaroteño Paco Curbelo, completa el conjunto escultórico creado originalmente por José Abad para representar a las otras siete islas.
Durante la presentación, la presidenta del Parlamento de Canarias, Astrid Pérez, señaló que la incorporación supone más que completar el conjunto artístico. “Hoy La Graciosa tiene, por fin, una presencia propia y permanente en la casa de todos los canarios”, afirmó.
La escultura ha sido concebida para integrarse con las obras de José Abad sin modificar el conjunto original. Elaborada en basalto, incluye elementos relacionados con la identidad y el paisaje de La Graciosa, como el burgado.
Pérez recordó que el Estatuto de Autonomía de Canarias, tras su reforma de 2018, reconoce expresamente a La Graciosa como una de las islas que integran el ámbito territorial de la comunidad autónoma, aunque administrativamente continúe vinculada a Lanzarote.
“Esta escultura no viene simplemente a ocupar un espacio que estaba vacío. Viene a completar algo. Viene a poner en su sitio una isla que tenía que estar aquí”, manifestó la presidenta de la Cámara autonómica.
Por su parte, Paco Curbelo explicó que el material elegido debía ser el basalto y que la pieza tenía que representar a la isla mediante el burgado. Según señaló, la principal dificultad del trabajo fue integrar la nueva obra en el conjunto escultórico de José Abad.
En el acto participaron alumnado del Colegio Ignacio Aldecoa de La Graciosa y representantes vecinales de la isla.
Astrid Pérez también recordó la relación de José Abad con La Graciosa, donde el escultor realizó la obra “La Puerta de la Isla de La Graciosa”, situada en Caleta de Sebo. La presidenta insistió en que la nueva pieza no busca modificar la creación original, sino continuar el diálogo artístico iniciado por Abad.
La escultura queda instalada en el hall de entrada del Parlamento de Canarias, junto a las piezas que representan a El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote.