El Ayuntamiento de La Frontera, a través de la Concejalía de Turismo, ha renovado parte del mobiliario urbano del enclave costero de La Maceta con la sustitución de seis bancos de uso público y ha iniciado el procedimiento para reponer el emblemático banco con forma de piña situado en el paseo litoral.
Según ha informado el Consistorio, la actuación tiene como objetivo mejorar la seguridad de los usuarios y renovar el mobiliario de uno de los espacios más frecuentados del litoral del municipio.
Los seis bancos sustituidos, construidos con estructura de hierro y tablones de madera, presentaban un avanzado estado de deterioro debido a su exposición continuada al ambiente marino, caracterizado por la elevada salinidad y humedad. El Ayuntamiento señala que la oxidación de los elementos metálicos y el desgaste de la madera hacían necesaria su sustitución para garantizar un uso seguro.
La concejala de Turismo, Adelaida González, explica que esta actuación forma parte de las acciones dirigidas a la mejora de los espacios públicos de mayor afluencia y al mantenimiento de los principales enclaves turísticos del municipio.
Los nuevos bancos están fabricados íntegramente en hormigón prefabricado, un material que, según el Ayuntamiento, ofrece una mayor resistencia a las condiciones propias de las zonas costeras y reduce las necesidades de mantenimiento.
De forma paralela, la Concejalía de Turismo ha iniciado la tramitación para sustituir el banco con forma de piña, uno de los elementos más característicos del paseo litoral de La Maceta. El Consistorio indica que esta estructura también presenta un deterioro importante como consecuencia de la acción continuada de la salinidad y la humedad.
En palabras de la concejala, el objetivo es conservar este elemento representativo del paseo y de uno de los productos agrícolas más identificativos del municipio, incorporando materiales que permitan una mayor durabilidad.
El Ayuntamiento informa de que el nuevo banco mantendrá las dimensiones y la imagen del diseño original, aunque será construido con materiales de mayor resistencia a la intemperie y al ambiente marino, entre ellos acero inoxidable AISI 316 y componentes elaborados con plásticos y cauchos reciclados.
Esta actuación se enmarca en la línea de renovación del mobiliario urbano de los espacios costeros mediante elementos más duraderos y sostenibles, un criterio que también se aplicó recientemente en la sustitución del letrero gigante de La Frontera.