El consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, ha visitado El Hierro este jueves 30 de abril para comprobar la finalización de las obras del falso túnel de Pie de Bascos, en la carretera HI-500, en el término municipal de La Frontera, una actuación dirigida a mejorar la seguridad vial en uno de los puntos más expuestos a desprendimientos de la isla.
La obra, enmarcada en el Convenio de Carreteras Canarias-Estado, ha supuesto una inversión total de 5.462.592,11 euros, IGIC incluido, y se ha desarrollado sobre una superficie de 17.419,22 metros cuadrados. El ámbito de intervención abarca 450 metros de longitud, de los cuales aproximadamente 250 metros corresponden al falso túnel ejecutado.
La infraestructura cuenta con dos carriles de 3 metros de ancho y una acera transitable de 1,05 metros en el lado mar. En su ejecución se han dispuesto 58 pilares, 46 vigas tipo T, 12 vigas tipo L y más de 2.000 metros cuadrados de placas alveolares, además de un muro de suelo reforzado de 1.392 metros cuadrados.
Durante la visita, Rodríguez señaló que la culminación de esta actuación supone “un avance decisivo” en la protección de los usuarios frente a la caída de rocas, permitiendo una circulación más segura sin comprometer la conectividad de la isla. Asimismo, recordó que el proyecto fue desbloqueado mediante una planificación por tramos que permitió compatibilizar los trabajos con el mantenimiento del tráfico.
Por su parte, el consejero de Agricultura del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, indicó que la finalización del falso túnel responde a una demanda histórica de la isla y mejora la seguridad en un tramo especialmente condicionado por el riesgo de desprendimientos.

En la misma línea, el vicepresidente segundo del Cabildo de El Hierro, Amado Carballo, valoró la puesta en servicio de una infraestructura largamente esperada y destacó la coordinación institucional para su ejecución.
El alcalde de La Frontera, Pablo Rodríguez, señaló que se trata de una actuación clave que mejora la seguridad, la fluidez del tráfico y las comunicaciones interiores en una de las zonas más complejas de la isla.